Día del Deporte el modelo de un colegio que apuesta por el deporte escolar
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Con más horas de Educación Física y un fuerte trabajo con las familias, un colegio de Estación Central implementa una estrategia integral contra la obesidad infantil.
La propuesta combina deporte, nutrición y hábitos saludables desde la primera infancia, impactando no solo la salud física, sino también la concentración y el rendimiento escolar.

En el marco del Día del Deporte (6 de abril), la preocupación por el sobrepeso infantil vuelve a instalarse como una urgencia de salud pública. De acuerdo con el Mapa Nutricional Junaeb 2025, el 51,7% de los niños, niñas y adolescentes en Chile presenta malnutrición por exceso, cifra que alcanza su punto más crítico en 5.º básico, donde el 61,9% del estudiantado vive esta condición.
Las cifras evidencian que el problema no se limita al aula, sino que está directamente relacionado con hábitos de vida sedentarios y patrones alimentarios del hogar, lo que obliga a pensar soluciones integrales y sostenidas en el tiempo.
Más deporte en la escuela: triplicar las horas para generar cambios reales
Frente a este escenario, The Greenland School, establecimiento ubicado en Estación Central y perteneciente a la red Cognita, decidió aplicar una medida concreta y estructural: aumentar las horas de Educación Física de dos a casi seis horas semanales desde 5.º básico, superando en más de 200% el estándar exigido por el currículum nacional.
La estrategia, además, comienza de forma temprana. Desde los 3 años, en Educación Parvularia, las clases de actividad física son impartidas por profesores especializados, buscando generar desde la infancia un vínculo positivo con el movimiento.
Más allá de la cancha: la colación y la familia también importan
Sin embargo, el equipo directivo entendió que el deporte escolar por sí solo no basta si los hábitos en casa no acompañan el cambio. Por ello, la red Cognita incorporó al currículum el programa “Nutrición y Vida Saludable”, que se aplica desde Educación Parvularia hasta 4.º básico, los niveles clave en la formación de conductas alimentarias.
El programa funciona como una plataforma integral de promoción de la salud, con objetivos claros:
Involucrar al hogar, sensibilizando a familias sobre alimentación equilibrada y vida activa.
Capacitar a docentes, para que sean promotores de hábitos saludables.
Fomentar el ocio activo familiar, reduciendo el sedentarismo fuera del horario escolar.
Prevenir desde temprano riesgos de salud frecuentes como la obesidad infantil.
“El cambio real ocurre en la casa”
Para María Pila Neumann, rectora de The Greenland School, el enfoque es claro:
“No sacamos nada con tener a los niños corriendo tres veces a la semana si al llegar a casa el hábito es el sedentarismo y el ultraprocesado. El verdadero cambio ocurre en la cocina y en la mesa familiar. Como colegio decidimos apoyar directamente a los padres, porque la salud de los alumnos es una responsabilidad compartida”.
Impacto en salud mental, aprendizaje y concentración
La estrategia no apunta solo a reducir cifras de obesidad, sino también a mejorar el bienestar integral de los estudiantes. Según Susana Espinoza, jefa del departamento de deportes del establecimiento:
“La obesidad infantil no se revierte con acciones aisladas. Requiere hábitos sostenidos y una relación temprana y positiva con el movimiento”.
Diversos estudios muestran que una mayor actividad física se asocia a mejor concentración, regulación emocional y rendimiento académico, reforzando el impacto transversal de este tipo de modelos educativos.
Un modelo replicable, con desafíos estructurales
Si bien replicar esta experiencia en el sistema público enfrenta desafíos como limitaciones presupuestarias y brechas de infraestructura deportiva, la experiencia de Estación Central demuestra que aumentar estructuralmente las horas de Educación Física y trabajar con las familias son herramientas concretas y efectivas para prevenir la obesidad infantil.
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Noticia por N. Barrera
