MUNICIPALIDAD DE PUCHUNCAVÍ INTENTA SORPRENDER A LA CORTE SUPREMA

Maitencillo-1024x683

MUNICIPALIDAD DE PUCHUNCAVÍ INTENTA SORPRENDER A LA CORTE SUPREMA

 

como consecuencia de los reclamos de la comunidad organizada del balneario, la Contraloría Regional de Valparaíso, a través de su Resolución Nº 17.578, de fecha 2 de octubre de 2015, confirmó que ese permiso estaba caducado, exigiéndole al municipio que regularizara la situación. En razón a que la Seremi Minvu 5a región manifestó lo mismo que la Contraloría, el 29 de diciembre de 2015, la municipalidad de Puchuncaví, como era su deber, paralizó las faenas del proyecto, en razón a que el permiso estaba caducado.

En mi calidad de conocedor de las maquinaciones que se desarrollan en Chile para vulnerar los marcos regulatorios de los diferentes sectores de la economía, muchas veces vía colusiones público-privado, tengo el deber de referirme a un caso interesante publicado el 24/02/2024 como noticia en el diario El Mercurio con título «Municipio aprueba conciliación para terminar largo conflicto por condominio en Maitencillo». Dejamos en claro que el balneario de Maitencillo forma parte de la comuna de Puchuncaví y su Plan Regulador Comunal (PRC) está vigente a partir del 05/09/2009.

La nota periodística dice, entre otras cosas, que un condominio habitacional de 2 edificios de lujo de 4 y 6 pisos construidos sobre las rocas de la playa El Abanico, estando terminado desde febrero de 2019, no puede ser habitado por carecer de recepción de obras, motivo por el cual el Concejo Municipal de Puchuncaví propone en el ámbito de la 3a Sala de la Corte Suprema, una denominada y curiosa «conciliación» con la inmobiliaria Rocas de Maitencillo para que ésta, renunciando a una intimidante demanda indemnizatoria en contra del municipio, pueda contar con una rápida tramitación de la recepción de obras del proyecto, con lo cual la empresa podrá entregar los departamentos a sus compradores.

Este proyecto inmobiliario se posibilitó debido únicamente a la demolición del antiguo hotel Las Rocas y dentro de las condiciones del acomodaticio acuerdo entre el municipio y la inmobiliaria que, para que tenga efecto tendrá que ser validado la Corte Suprema, se lee que el permiso N° 45 de 2009 está vigente junto a sus modificaciones y que el director de obras municipales tiene 15 días para tramitar el expediente conforme a las normas vigentes hace 15 años (sic). Ante esta vulgar pretensión municipal, nos preguntamos si sus autoridades saben que el uso de suelo del terreno rocoso impide la edificación de viviendas, asunto que se le dio a conocer por mail el 25/02/2024 al alcalde Marcos Morales, ello para que tenga presente que la conciliación es improcedente.

Es más, estamos seguros de que ni el alcalde ni los 6 concejales que desean favorecer al titular del lucrativo negocio conocen el oficio del 21/06/2019 de la Gobernación Marítima de la 1era Zona Naval de la Armada de Chile, instancia pública que resolvió la improcedencia de esta actividad comercial en ese espacio, pues una parte de la misma sobrepasa la línea oficial de la playa. Como vemos la Autoridad Marítima ejerció cabalmente sus atribuciones fiscalizadoras.

Historia del proyecto inmobiliario

La Dirección de Obras Municipales (DOM) de Puchuncaví le otorga el Permiso de Edificación Nº 45/2009, de fecha 22 de mayo de 2009 para la construcción de un hotel y el 29 de abril de 2013 la misma función municipal, mediante su Ordinario Nº 00166, resolvió que ese acto administrativo estaba vigente, desconociendo lo que dice el artículo 1.4.17 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC).

Posteriormente con el acto administrativo N° 75 del año 2014 se modificó ese permiso, pero no para edificar un hotel, que era lo correcto, sino vía un ardid, para una actividad comercial más rentable, vale decir, el condominio de los 2 edificios. En opinión de este columnista, ese funcionario municipal procedió de forma reprochable y desconocemos si esta artimaña fue avalada por el alcalde y los concejales de ese entonces.

Como consecuencia de los reclamos de la comunidad organizada del balneario, la Contraloría Regional de Valparaíso, a través de su Resolución Nº 17.578, de fecha 2 de octubre de 2015, confirmó que ese permiso estaba caducado, exigiéndole al municipio que regularizara la situación. En razón a que la Seremi Minvu 5a región manifestó lo mismo que la Contraloría, el 29 de diciembre de 2015, la municipalidad de Puchuncaví, como era su deber, paralizó las faenas del proyecto, en razón a que el permiso estaba caducado.

Ante este tipo de prácticas municipales indebidas, el abogado Juan Carlos Palma decía entonces que, al disponer él de antecedentes que configurarían diversos delitos, los entregó a la respectiva Fiscalía, solicitándole una investigación y si, procediere, que el caso en comento sea revisado por la Unidad Especializada Anticorrupción de esa fiscalía. Desconocemos el resultado de esta indagación.

A todo esto, la inmobiliaria mediante un recurso de ilegalidad, al sentirse perjudicada, va ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso, objetando lo resuelto por el alcalde y el DOM de Puchuncaví, materia que llegó al máximo tribunal. Su 3a Sala, en fallo unánime, dijo el 12 de septiembre de 2016, que el presente recurso extraordinario ha perdido su real objetivo atendida su índole y naturaleza, razón por la que no puede prosperar.

Finalmente, la 3a sala de la Suprema que tiene en su poder la amistosa «conciliación» entre el municipio y la inmobiliaria, tiene que saber que el PRC de Puchuncaví, al definir el uso del terreno rocoso, donde se emplaza el condominio de viviendas, dice que admite solamente la actividad hotelera, de tal forma que el titular del proyecto si quiere actuar con probidad, tendrá que readecuar la estructura para esta función turística.

Como se tiene la mejor opinión de los magistrados de dicha Sala, en el remoto evento de que el municipio insista en la conciliación, posiblemente por ignorancia, no nos cabe ninguna duda de que será rechazada. Queda claro que la mentada caducidad del permiso es irrelevante, pues lo que prima en este caso es la regulación urbana contenida en el PRC de Puchuncaví para este terreno. Los empresarios que intentaron pasar gato por libre, se tendrán que conformar con este edificio para que se explote comercialmente como hotel, lo que no es un mal negocio.

Yasmin Delgado

Otras Noticias