Javier Santamarta: “Casi todo salió mal en la Primera República, la falta de estabilidad le impidió grandes logros”

javier-santamarta
🔊 Escuchar La Noticia >

Golpes de Estado, guerras internas y externas, casi una docena de Gobiernos, rebeliones cantonalistas… Los casi dos años que duró la Primera República en España (entre febrero de 1873 y diciembre de 1874), de la que ahora se celebran los 150 años de su inicio, fueron, como poco, intensos. Sin embargo, es una época y unos acontecimientos que adolecen de poca atención y recuerdo, según parece, por la sociedad española. Con ánimo de corregir ese desconocimiento, el politólogo y divulgador madrileño Javier Santamarta del Pozo publica Eso no estaba en mi libro de Historia de la Primera República (Almuzara, 2023).

Con grandes dosis de ironía y sin obviar los debates sobre las formas de Gobierno que puede suscitar en la España del siglo XXI, Santamarta repasa aquellos casi 24 meses de tensión política que van desde la abdicación de Amadeo I de Saboya hasta el pronunciamiento militar del general Martínez Campos que restauró la monarquía borbónica. Una obra que en poco más de una semana ha alcanzado ya su segunda reimpresión y que presentará este jueves en la librería Méndez de Madrid (Calle Mayor 18, a las 19 horas).

Señor Santamarta, como que Eso no estaba en mi libro de Historia de la Primera República… ¿pero cuántos libros sobre el tema había? No parece que sea el tema más tratado…Realmente no (se ríe). La verdad es que hubiera sido más apropiado titularlo como el capítulo primero, parafraseado de una novela de Jardiel Poncela, “Pero… ¿hubo alguna vez una primera república?”, pues parece que la hemos olvidado y pasado de largo, eso sí, con muchos tópicos en el imaginario colectivo, la mayoría falsos.

Eso parece, porque acaba de comenzar la efeméride de los 150 de su inicio y lo que parece seguro es que va a ser otro aniversario de la Historia de nuestro país que va a pasar desapercibido…¡De hecho así ha sido el 11 de febrero en que se cumplía ese siglo y medio! Lo que es sorprendente ya que, cayendo en sábado, se daba para que los noticiarios pudieran tener más espacio para temas culturales o históricos como este tan relevante de la Historia de España. Pero, vamos, habida cuenta de lo que ha ocurrido con otras efemérides más relevantes como la Primera Circunnavegación de Elcano, o la Conquista de México por Cortés, era más bien lo esperado.

“He querido también desmontar el mito de “las dos Españas”, pues me temo que son muchísimas más que dos. ¡Pero muchas más!”

¿Los españoles solo sabemos tirarnos a la cabeza la Historia?La Historia, la Literatura, el Cine… ¡que nos gusta recrear el famoso cuadro de Goya de los garrotazos, vaya! Eso sí, en este libro he querido también desmontar el mito de “las dos Españas”, pues me temo que son muchísimas más que dos. ¡Pero muchas más! La pena es que dejemos de lado lo que decía Cicerón de que la Historia es maestra de vida, para en vez de aprender con y de ella, la usemos como un arma arrojadiza.

Nuestro presente, donde vivimos una actualidad acelerada, donde parece que todos los días hay algún evento histórico, parece empalidecer con aquellos meses, ¿fue la época más excesiva y retorcido de la historia de España?No lo creo. De hecho la mala fama del siglo XIX con relación a España es también injusta, pues el mencionado siglo fue igual de revolucionario y alocado en todo el mundo. Desde América con sus emancipaciones y guerras civiles, a los conflictos y cambios radicales en Extremo Oriente, pasando por una Europa convulsa en todos sus países. España no fue una excepción, y 1873 un año sin duda intenso, pero para nada el más excesivo y retorcido. Aunque sin duda que supuso un hito muy relevante.

También, además de la primera experiencia democrática radical, España vivió una primera experiencia independentista con los cantones…Pero era un independentismo bastante ácrata y localista. Y los enfrentamientos, más que contra el poder central, se daban entre vecinos. Écija contra Sevilla; Jaén contra Granada; Murcia contra Alicante… Se quiso llevar a cabo un modelo federal que se le fue de las manos por completo a los propios federalistas, y donde acabaría incluso proclamándose Cartagena como capital de la República española. Nada menos.

En realidad, es una época muy madrileña: cualquier lector, aunque no tenga ni idea de aquellos hechos, recorrerá el callejero de la capital desde Vicálvaro hasta Martínez Campos y más allá…De hecho caí de repente de manera casual, leyendo sobre los protagonistas, de que el nomenclátor de Madrid era una auténtico listado del elenco de los políticos del XIX. Mis padres vivían cerca de Manuel Becerra, entre Doctor Esquerdo y Francisco Silvela, y resulta que esos tres nombres tuvieron, para mi sorpresa, mucho que ver con ese periodo. Con lo que aproveché para hacer un recorrido callejero para dar a conocer a una panoplia de políticos decimonónicos, muchos de ellos tan sólo conocidos por sus calles.

Y también un tiempo de golpes de Estado, aunque ya nos deja claro que lo del caballo de Pavía es todo mito…Sí, nada más proclamarse la República ya hubo un primer intento. ¡Empezábamos bien! El XIX tuvo bastantes y el Sexenio Democrático o Revolucionario en que se encuadra la Primera República comenzará también con el dado para derrocar a Isabel II mediante una revolución llamada La Gloriosa. El golpe de Pavía, por otro lado, no sólo no se hace a caballo, sino que no acaba con la República sino que lo que hace es disolver las Cortes. Pero la República sigue un año más de manera dictatorial y unitaria, con la presidencia al mando del poder ejecutivo del general Serrano.

¿Todo salió mal en aquella Primera República?Pues casi todo, pues adoleció de una falta de estabilidad que le impidió grandes logros, metida como estuvo en una guerra civil, la Segunda Carlista; una de ultramar en Cuba; más los conflictos del cantonalismo. Al menos se abolió la esclavitud negrera que aún existía en Puerto Rico, teniendo que esperar hasta 1886 para que fuera definitiva en el único sitio donde aún quedaría, que fue Cuba.

¿Qué se pudo aprender de aquella experiencia política?La importancia del parlamentarismo y que los peores enemigos son los que están en tu mismo partido (se vuelve a reír). Aunque, aparte de la boutade, creo que asienta la necesidad de establecer un modelo constitucional firme y que la soberanía va a quedar ya claramente sustentada en la nación. Y que podrá haber monarcas y reyes, pero ya nunca más soberanos.

¿La Segunda República enterró la memoria de la primera?Es posible. Al fin y al cabo aún quedan, aunque muy mayores, personas de una generación que la vivió, y otra que la recuerda en testimonio directo de sus mayores. Inevitablemente, la Segunda ha quedado como el epítome de la lucha por la libertad al quedar ligada a la guerra civil del 36 y el posterior régimen autárquico de Franco. Lo que también la ha pervertido convirtiendo el debate entre república y monarquía como una dualidad entre izquierda y derecha respectivamente, lo que creo que es muy incorrecto.

Se describe como republicano, y como tal defiende la monarquía parlamentaria actual… ¿no es paradójico?Con nuestra actual monarquía parlamentaria que tenemos, no. Pues el sistema que cuenta ahora España recoge todos los valores democráticos y estándares de una nación moderna como pueden ser las monarquías de los Países Bajos, Suecia o el Reino Unido, o las repúblicas francesa, italiana o alemana. De hecho, en estas dos últimas el pueblo no elige directamente a sus presidentes (como en EEUU o Francia), sino que lo hacen sus parlamentos. Algo parecido tenemos en España donde el rey es proclamado como tal ante las Cortes tras jurar la Constitución. Una ceremonia bastante republicana, no existiendo coronación alguna como en el Reino Unido. Viendo además, que el republicanismo español no tiene claro, como en 1873, el tipo de república que quiere para España, como en el chiste, ¡Virgencita, que me quede como estoy!

Residiendo en San Lorenzo de El Escorial, ¿se escribe mejor Historia que desde la ruidosa capital?He de reconocer que sí. Residir en el Real Sitio es un privilegio pues tienes lo mejor de una ciudad a mucho menos que la ahora tan de moda de “a 15 minutos”, contando con cultura, gastronomía, comercio tradicional, un entorno mágico presidido por el inspirador Monasterio Palacio Museo sanlorentino, y un hábitat de bosques de robles y pinos, de dehesas, que te permiten desconectar en paseos impagables. Y a un salto, el tráfago de Madrid para cuando sea necesario. Como para presentar en este libro nada menos que en plena calle Mayor. ¿Qué más puedo pedir?

Yasmin Delgado

Otras Noticias