Cada vez llegan con frecuencia a las consultas de endocrinólogos y diabetólogos niños, adolescentes y jóvenes con Diabetes Tipo 2, que era clásicamente de adultos. Los factores para su desarrollo son el sedentarismo, la falta de ejercicio y una dieta inadecuada, todo esto habitualmente en un ambiente de predisposición genética.

La diabetes se define por tener el azúcar alta en la sangre. Hay varios tipos y la más común es la Diabetes Tipo 2, que se produce por varios mecanismos, pero dos son los más importantes. El primero es que el páncreas no produce la cantidad suficiente de insulina y el segundo es que la insulina no puede actuar de manera adecuada. Esto último es lo que se conoce como resistencia a la insulina. La insulina tiene como misión hacer que el azúcar entre a la célula donde va a formar parte de la fuente de energía. Si la glucosa no puede entrar, no vamos a poder tener esa fuente de energía, y además se va quedando en la sangre donde va a ir generando complicaciones crónicas, como daño en los riñones; en los ojos; amputaciones; también a nivel dentario; disfunción sexual; infartos cardíacos; accidentes vasculares cerebrales e insuficiencia cardíaca. Todo esto se puede prevenir con un control apropiado de la diabetes.

Dos conceptos interesantes son: la prevención de la aparición de la diabetes tipo 2 al realizar cambios de estilo de vida (disminuir sedentarismo, aumentar ejercio, comer en forma saludable) y la remisión de esta enfermedad, es decir, con las mismas medidas la glicemia (azúcar en la sangre) se puede llegar a normalizar.

Chile hoy lucha contra la epidemia de obesidad. Un 75% de su población tiene sobrepeso (40,2); obesidad (31,4) u obesidad mórbida (3,4), según la última Encuesta Nacional de Salud, 2016-2017. Situación alarmante si se tiene en cuenta la tendencia en aumento que se observa en la comparación con ediciones anteriores. El estudio del estado nutricional entre escolares de la JUNAEB del 2020, tampoco entrega resultados positivos: el 54,1% de los niños padece malnutrición por exceso, cinco puntos más que en 2015 y casi 12 por encima de los resultados de 2009.

Otro escenario, fue el periodo de confinamiento en la pandemia de Covid-19. Diversos diabetólogos han visto cómo ha subido la demanda por atención, y cómo el SARS-CoV-2 ha influido en esta alza de pacientes. El incremento del sedentarismo y un exceso de consumo de alimentos procesados fueron la mezcla perfecta para este desalentador panorama. Sin embargo, el virus responsable del Covid-19 también afecta las células encargadas de nivelar los rangos de azúcar en la sangre, y actúa de otras formas que la transforman en un gran aliado para el desarrollo de ambas enfermedades. Se estima que podría haber más de medio millón de nuevos diabéticos en Chile tras la pandemia.

Frente a todos estos pronósticos, desde mi especialidad hago una invitación a hacer cambios. Los padres deben conocer esta enfermedad y sus implicancias. Es necesario limitar el tiempo de los niños frente al televisor, pc o videos; servirles porciones pequeñas de alimentos saludables; evitar el consumo de dulces y bebidas azucaradas. Recordar que los cambios sanos se convierten en hábitos cuando todos los hacen juntos, comenzando por los padres, que siempre serán un ejemplo para sus hijos.

 

 

 

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