Unidades de Selección y Admisión, y de Análisis y Estudios de la Progresión Académica de la casa de estudios compartieron sus reflexiones respecto de las implicancias de la nueva Prueba de Acceso a la Educación Superior.

Entre el 28 y 30 de noviembre de 2022 se aplicará por primera vez la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), que reemplaza a la Prueba de Transición, para el Proceso de Admisión 2023 a las universidades del Consejo de Rectores y privadas adscritas.

La PAES tendrá como objetivo evaluar competencias, considerando los conocimientos de los estudiantes, pero también habilidades. Según el Ministerio de Educación, las preguntas serán más cercanas a la experiencia de los alumnos.

El nuevo instrumento considerará 2 pruebas obligatorias, una de Competencia Lectora y otra de Competencia Matemática M1, que incluirá contenidos hasta segundo medio, además de pruebas electivas de Ciencias; Historia y Ciencias Sociales; así como de Competencia Matemática M2.

Se definió también una nueva escala de resultados que irá desde los 100 (mínimo referencial) a los 1.000 (máximo referencial) puntos. Esta escala sigue las recomendaciones de expertos, que han apuntado a agrandar el rango de puntajes para obtener una mayor precisión de los resultados, y se aplicará a todos los instrumentos de acceso: pruebas, NEM y Ranking de Notas.

“Esta transformación de escala, si bien como proyección suena interesante, tiene que resolver de manera inicial un problema a quienes rindieron la PTU el año 2021, porque quienes rindieron ese año la PTU pueden utilizar esos puntajes para ingresar a la universidad, pero bajo este régimen PAES. Entonces, lo que se genera es una tabla de conversión de puntajes PTU a puntaje PAES”, sostuvo el coordinador de la Unidad de Análisis y Estudios de la Progresión Académica (ANEPA) dependiente de la Vicerrectoría Académica de la UPLA, Dr. José Alejandro González.

Agregó que, desde la perspectiva métrica, la prueba PAES no aplicará procedimientos estadísticos de normalización, lo que dejará en evidencia la verdadera distribución de los datos y las reales brechas. Esto, porque la normalización involucra un alto nivel de intervención de los datos.

La directora de la Unidad de Selección y Admisión de la UPLA, Dra. Maritza Farlora, explicó que el puntaje que la persona obtenga en esta prueba reflejará efectivamente sus capacidades. “Por primera vez vamos a tener la posibilidad de saber cuáles son los conocimientos efectivos de todos quienes den la PAES y esto significa y presumimos que, siguiendo la lógica de lo que ha ocurrido tradicionalmente en este país, los colegios privados tendrán mejores puntajes que los que provienen de establecimientos educacionales con mayor vulnerabilidad, lo que es una complejidad y un desafío importante, toda vez que se plantea -el instrumento- después de una pandemia”.

Igualmente, indicaron que la Prueba Común de Matemática al incorporar solo contenidos hasta segundo medio, se espera con ello obtener altos puntajes, sugiriéndose la consideración y ponderación de la Prueba Específica de Matemática para evitar paridades en los puntajes. Los cambios que trae la PAES han implicado que las universidades inicien procesos internos de optimización de las ponderaciones. La UPLA realiza análisis de datos de los últimos cinco años de ingresos a esta casa de estudios, para tomar decisiones fundadas de acuerdo a la historia de dichos datos, de manera de no colocar barreras al acceso de los postulantes a la universidad, pese a los cambios de la prueba.

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